Información y noticias de los síntomas del cancer

La alimentación en el paciente con cáncer terminal

Como debe ser la alimentación en el paciente que este en fase terminal

La alimentación, es de suma importancia en un enfermo que este en la fase terminal, esta representa no sólo a una fuente de nutrientes, sino que también es de carácter muy importante en lo personal, social y cultural y como un símbolo de salud y placer, uno de los motivos más frecuentes de preocupación y sufrimiento en los pacientes y sus familiares.

La comida es uno de los medios más importantes que tienen para expresar el afecto al ser querido y uno de los instrumentos más eficaces para sentirse útiles en el cuidado del paciente con cáncer avanzado.

nutricion

Síndrome anorexia caquexia

La anorexia o pérdida de apetito, es un factor muy común en los pacientes con cáncer en situación terminal. Por lo general, estos tienden a rechazar con mucha frecuencia determinados alimentos por su sabor, olor, ya que a veces les cuesta masticar y tragar o simplemente por la falta de apetito, cansancio y dificultad para digerirlos de manera adecuada.

Por lo general, durante las etapas iniciales de la enfermedad, se pueden ver afectado el 25% de los pacientes y prácticamente el 80% tienen trastornos del apetito en la fase terminal.

De tal manera, que la caquexia cancerosa es un síndrome multi orgánico el cual se caracteriza por la presencia de la anorexia, astenia, malestar general y adelgazamiento con pérdida progresiva de los tejidos corporales, lo que conduce como conclusión a una insuficiencia progresiva de las funciones vitales del cuerpo del enfermo.

Es evidente entonces que en la caquexia, además de producirse una marcada pérdida de peso, se dan una serie de cambios en la composición corporal como pérdida de masa muscular y atrofia importante del tejido celular subcutáneo, lo cual provocará debilidad y un cierto grado de letargo.

El grado de esta se va a correlacionar inversamente con el tiempo de supervivencia, estando meramente asociada con una mediana de supervivencia menor, una peor respuesta al tratamiento antineoplásico y un peor estado general del paciente que implica un peor pronóstico.

La causa de esta es multifactorial, desde un descenso en la ingesta de nutrientes, trastornos sintomáticos producidos por tratamientos antineoplásicos, tales como: cirugía, quimioterapia, radioterapia y sobre todo en enfermos terminales como consecuencia de anormalidades metabólicas y hormonales producidas por el tumor y que podemos resumir a continuación.

Alteraciones metabólicas: el aumento del gasto energético basal, que produce un claro desequilibrio entre el aporte energético consumido y el gasto. De igual manera, están las:

Alteraciones en los hidratos de carbono: como la intolerancia a la glucosa, lo cual podría ser por una disminución de la secreción de insulina o un aumento de la resistencia a la hormona en tejidos periféricos como el músculo esquelético y el tejido adiposo. Y asimismo, una gluconeogénesis aumentada a expensas de aminoácidos musculares.

Alteraciones en los lípidos: están la lipólisis aumentada en el tejido adiposo subcutáneo, lo cual ocasiona que por la degradación de los triglicéridos, se libere glicerol y ácidos grasos, cuyos niveles circulantes en sangre aumentarán. De igual forma, la lipogénesis reducida, va a contribuir más a la depleción de la masa adiposa del paciente caquéctico.

alteracion en lipidos

Alteraciones en las proteínas: como la reducción en la síntesis de proteínas, aumento de la proteólisis, sobre todo de aminoácidos ramificados, por un gran aumento en la actividad de los sistemas proteolíticos, y por la presencia de sustancias caquectizantes (PIF).

Secreción de sustancias caquectizantes: en estas las moléculas que de manera directa o indirecta, son las responsables de estos cambios metabólicos glucídicos, lipídicos y proteicos respectivamente.

Alteraciones hormonales: estas incluyen la disminución de la producción y liberación de insulina, y un aumento de las concentraciones de catecolaminas, glucocorticoides y glucagón, lo cual contribuye a un mayor estado catabólico.

Sobre la base de las consideraciones anteriores, la presencia de la anorexia y como consecuencia la mal nutrición energético proteica, que se produce en la caquexia, puede afectar la condición clínica y emocional del paciente, influyendo en el deterioro de su calidad de vida y provoca una debilidad general, dificultad para la movilización y en definitiva alteraciones en sus hábitos de vida.

Cuáles son los objetivos de una buena nutrición

Por lo regular, es muy común que los pacientes presenten síntomas como la pérdida de peso, debilidad, anorexia y astenia; los pacientes van dejando de comer y de beber, lo que causa una gran ansiedad en los familiares, ya que el proveer comida y bebida está fuertemente relacionado con la idea de un cuidado adecuado.

Para esto, se debe dedicar mucho tiempo y paciencia para poder hacer ver a los familiares de que ese deterioro que presenta el enfermo es como consecuencia de la situación avanzada de la enfermedad y no porque la alimentación sea insuficiente.

No se debe forzar al enfermo a comer más de lo que le apetece porque puede generar mucho malestar y ansiedad en el mismo, incluso provocarle náuseas, vómitos y hasta sentimientos de culpa.

Como son las modalidades de soporte nutricional

Para aquellos pacientes con cáncer terminal el objetivo en cuanto al tema nutricional es el de realizar unas recomendaciones dietéticas para poder controlar los síntomas que puedan aparecer en relación a su ingesta y con ello proporcionar una mayor sensación de bienestar y mejorar su estado funcional, dentro de lo que sea posible.

Por lo que se deben ajustar las medidas de soporte nutricional de acuerdo con las expectativas de respuesta y supervivencia de todo paciente.

Según sea el caso también, cuando se trata de un paciente con cáncer avanzado, para estos comúnmente la alimentación debe ser oral, mediante comida natural, tradicional.

Alimentación tradicional: esta suele ser la vía de alimentación más utilizada en pacientes terminales, esto se debe a que el soporte nutricional a través de nutrición enteral y sobre todo parenteral como medida paliativa en pacientes terminales con cáncer está raramente indicado.

Se deben individualizar los consejos dietéticos, es decir, adaptar la alimentación tradicional a diversos problemas como anorexia, disgeusia, xerostomía, disfagia, náuseas y vómitos, diarrea o estreñimiento según sea el caso.

alimentacion tradicional

Alimentación básica adaptada: esta consiste en toda alimentación modificada para hacerla apta a las distintas condiciones clínicas, facilitando la ingesta en personas que tienen dificultades para hacerlo, por problemas de disfagia, alteraciones neuromusculares de la deglución, trastornos mal absorbidos e insuficiencias orgánicas para lo cual podemos considerar su utilización.

Ahora bien, la disfagia representa a un trastorno de la deglución, el cual se caracteriza por una dificultad en la preparación oral del bolo y en el desplazamiento del alimento desde la boca hasta el estómago.

Representando un serio problema en algunos tipos de cáncer, tales como el de cabeza y cuello y en los últimos días o semanas de vida del enfermo terminal. Para ayudar con este problema, dependiendo de la causa y tipo de disfagia se puede desarrollar un plan dietético, adaptado a este mismo problema para ayudar al paciente.

La alimentación básica adaptada son preparados nutricionales adaptados a las necesidades del paciente con disfagia, con texturas adecuadas y homogéneas y elevado valor nutricional.

Nutrición artificial, suplementos nutricionales: el uso de suplementos por lo general, se prescriben a petición del enfermo y de su cuidador para disminuir la ansiedad que les produce la anorexia y como consecuencia la disminución de la ingesta por parte del paciente.

El consumo de tales suplementos puede disminuir el apetito en algunos casos, para las comidas regulares y terminar por cansar al enfermo. Este tipo de alimentación puede ser útil en pacientes con dificultad para la ingesta de sólidos y que mantengan el apetito.

La nutrición enteral: es aquella que consiste en la administración de nutrientes por vía digestiva ya sea a través de sondas nasoentéricas, catéteres de ostomías o combinando la vía oral con las anteriores.

Las ostomías: son gastrostomías y yeyunostomías son accesos percutáneos directos a un tramo del tubo digestivo para pacientes en los que se busca que la nutrición se vaya a prolongar más de 6 u 8 semanas, y por supuesto con un intestino que funcione.

Nutrición parenteral: se utiliza en pacientes muy seleccionados, pacientes terminales con fracaso intestinal, siempre que se piense en una supervivencia superior a dos meses, y con ello ayudar a tener una mejor calidad de vida del paciente.

Sugerencias nutricionales

Horario: el paciente puede comer a las horas que quiera, sin horarios estrictos, por lo general, estos suelen tolerar mejor las comidas en las horas de la mañana.

Volumen: es muy recomendable que sea en pequeñas cantidades para que sean toleradas de mejor forma, y así disminuir la sensación de plenitud gástrica.

Clima favorable: todo bajo un ambiente de tranquilidad y tiempo suficiente para poder comer, respetar el cansancio, contar con una compañía agradable, evitar olores desagradables y promover aromas agradables.

Sugerencias nutricionales específicas en el alivio síntomas

Anorexia: si el paciente no tiene apetito, o se siente lleno al poco tiempo de empezar a comer, se recomienda, realizar comidas en pequeñas cantidades e incluso si es de su gusto más veces al día.

Ingerir los alimentos que le apetezcan, usar cocciones poco grasas, ya que son más fáciles de digerir y reducen la sensación de plenitud, evitar los olores fuertes que puedan resultar desagradables, es muy importante que el enfermo tenga la boca lo más limpia posible, y para esto realice una higiene bucal de unas 2-3 veces al día, preferiblemente después de las comidas.

pescado

Alteraciones del sabor o disgeusia: los cambios en el gusto o la alteración en la percepción de sabores es algo muy frecuente en estos pacientes, la sensación de sabor metálico y la aversión a las carnes rojas, lo cual deteriora de manera importante la calidad de sus comidas, y por lo tanto su bienestar.

Para algunos los alimentos le saben a nada como quien dice, para esto se recomienda el uso de hierbas aromáticas tales como: orégano, romero, albahaca, menta, tomillo, laurel, hinojo, mejorana en las carnes y pescados, jamón, panceta, cebolla en las verduras, pastas, arroz, patatas, sopas, ingerir zumo de naranja o de limón, té de menta con limón. E incluso poner más azúcar o sal a las comidas si no están limitados.

 Asimismo, ingerir preferentemente pescados y carnes blancas, huevos, quesos o leche. Té de menta con limón ayuda a suprimir el sabor a metálico. Evitar otros alimentos fuertes en sabor: café, coliflor, cebolla, vinagretas, ajo. De igual forma, es preferible tomar los alimentos fríos o templados. Finalmente, tener una higiene bucal de unas 2-3 veces al día, preferiblemente después de las comidas.

Xerostomía o sequedad de boca: es importante tener una boca limpia y fresca para conseguir que el paciente disfrute de la comida, pueda saborear los alimentos y no aparezcan infecciones bucales. Es muy recomendable, realizar una higiene bucal de unas 3 veces al día, hidratar los labios, beber líquidos sin azúcar a pequeños sorbos, ingerir comidas caldosas, suaves y con salsas, tomar alimentos líquidos o blandos,  evitar alimentos aceitosos y espesos.

Úlceras en la boca o aftas: estas son una molestia que puede afectar el bienestar del paciente ya que dificulta la masticación y deglución de las comidas. Por lo tanto, se deben consumir alimentos blandos, en forma de puré o líquidos y fraccionar las comidas en pequeñas cantidades y más frecuentes, evitar los alimentos secos.

Náuseas y vómitos: estos son problemas muy desagradables para el paciente, durante los cuales no es nada aconsejable obligarle o forzarle a comer. Es mejor que coma pequeñas cantidades y cuando a él le apetezca o lo pida. Se deben evitar, los lácteos, productos ácidos y zumos de frutas ácidas, fritos, salsas y aderezos con vinagre y los olores fuertes y desagradables como olores de cocina, tabaco o perfumes.

Estreñimiento: este es uno de los problemas más frecuentes en los pacientes con cáncer avanzado, por muchas causas, principalmente medicamentosas. Suele incluso ser persistente, por eso se debe valorar la prescripción de laxantes para facilitar la deposición, sobre todo si el enfermo está con tratamiento opioide. Se deben ingerir alimentos con un alto contenido en fibra para que les ayude y mucho líquido.

Diarrea: este es un síntoma menos frecuente que el estreñimiento pero conviene vigilar su intensidad y duración por el riesgo de deshidratación que ocasiona. Se debe limpiar e hidratar la piel humedecida por la diarrea, averiguar la causa que ha originado la diarrea, beber abundante líquido a temperatura ambiente a lo largo del día, comer poca cantidad de alimento varias veces al día. Asimismo, evitar comidas con alto contenido de grasa, alimentos ricos en fibra, bebidas con lactosa durante el tiempo que dure la diarrea.

Disfagia: esta es la dificultad para tragar puede ser producida por el propio tumor (cáncer de ORL y esófago) que imposibilita el paso de los alimentos, o por la debilidad del enfermo propia de las últimas semanas de vida, entre otras causas. Se debe adaptar la textura de los alimentos y líquidos, y administrar estos mismos a volúmenes bajos, considerando la viscosidad baja/líquido (agua, café, leche), viscosidad media/néctar (zumo de melocotón o tomate, yogurt líquido) y la viscosidad alta/pudding (flan, gelatina). Realizando comidas pequeñas y frecuentes según quiera el paciente y tomar abundante agua para facilitar la deglución. Finalmente, se recomienda tener una buena higiene bucal, al menos de unas 3 veces al día, después de las comidas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *